Pablo Lonnie Pacheco Railey.

Lugar de nacimiento y residencia: Monterrey, N. L.

Ocupación: Instructor de Astronomía y desarrollador de material didáctico.

Este regiomontano, arquitecto de profesión por la Universidad Autónoma de Nuevo León, ha transformado las líneas que proyectan a las edificaciones por las líneas que forman las constelaciones, los espacios del hábitat por los espacios entre las estrellas y las imágenes mentales de lo urbano por las imágenes astronómicas. De hecho, aunque su profesión es la arquitectura, después de la crisis del 94, cuando la situación económica en México se puso muy difícil, la astronomía -si bien es primero su pasión-, se ha convertido en su alimento, ya que dicta conferencias y cursos; elabora mapas del cielo y de la Luna, y sus conocimientos de arquitectura los emplea en el diseño de observatorios.

Desde niño, alucinaba cada vez que veía fotografías astronómicas en libros y revistas (National Geographic, TimeLife, etc) y desde adolescente, su padre le prestaba su cámara. Le compraron su primer telescopio cuando tenía 15 años. La primer noche que sacó el telescopio descubrió a Saturno y su padre no le creía que había encontrado al planeta de los anillos "–y de pura chiripa-. Fue muy emocionante".

Empezó a tomar sus primeras astrofotografías de la Luna y de eclipses en 1981. Ingresó a la Sociedad Astronómica del Centro Cultural Alfa (ahora Sociedad Astronómica del Planetario Alfa) en 1988. Ha publicado artículos en numerosos medios impresos: Polaris, Muy Interesante, Reforma, El Norte, El siglo de Durango, Vanguardia, etc. Además es presidente de ASTRONOMOS.ORG (www.astronomos.org) una Asociación Civil dedicada a la divulgación de la Astronomía y las Ciencias de la Tierra.

Si deseas contactar a Pablo Lonnie, lo puedes hacer mediante su correo electrónico: pablolonnie@yahoo.com.mx

(Pablo Lonnie Pacheco)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué es para ti la astrofotografía y la astronomía desde tu muy personal punto de vista?

Jeje... Actualmente, es para demostrarle a mi esposa que efectivamente me desaparecí toda la noche para ver las estrellas y no otra cosa. Pero en realidad, es la emoción de poder “almacenar” algunos fotones que se hubieran “desperdiciado” de otro modo y así conservar un bello recuerdo y poder mostrarle a otra persona las maravillas del Universo. Me parece que también es un reto para demostrar que se pueden conseguir magníficos resultados con un equipo relativamente modesto. (regiomontano al fin). Creo que el mexicano se caracteriza por su inventiva, y ésta es una forma de probarlo.

 

 

 

 

 

 

¿Podrías compartirnos alguna experiencia memorable en esto de la astrofotografía o de la astronomía y qué te dejó?

Uuuuy! He sido muy afortunado al compartir experiencias muy gratas y es difícil escoger una: La observación del eclipse total en la isla de Antigua (1998) Me impactó mucho la belleza de la totalidad. Sin darme cuenta contuve la respiración demasiado tiempo antes de la totalidad y cuando ésta inició sucedió lo contrario: me hiper ventilé. El sol parecía un gran ángel negro con 2 grandes alas velludas que se extendían a cada lado. La negrura de la sombra lunar era tan profunda que parecía que se podía introducir uno en ella. Al acabar el eclipse –la totalidad- sentí mi cuerpo como si le hubiera pasado un tren encima y me hubieran sacado los pernos de las coyunturas. La contemplación de ese fenómeno fue magia pura.

También recuerdo, cuando quisimos fotografiar el cometa deVico en noviembre de 1995, la frustración de haber llevado incompleto el equipo al campo. El cometa estaba frente a Leo y exhibía una larga cauda... y se nos habían olvidado los conectores de corriente para el telescopio, la montura piggyback, el ocular reticulado y el disparador de cable para la cámara. La fotografía del cometa era “imposible”, así que terminé sosteniendo la cámara con dos dedos, otro dedo en el disparador y los otros dos dedos fijando la cámara contra el brazo de tenedor del telescopio y con la mano izquierda fui controlando el avance del telescopio mientras me asomaba a través de un ocular de alta potencia. Tomé 5 fotos y dos de ésas ¡salieron bien!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Podrías compartirnos una mala experiencia en esto de la astrofotografía o de la astronomía?

¡Gulp! También hay una gran cantidad de metidas de pata. En el eclipse total de Sol de 1991, me alebresté tanto en el avance de la película ¡que la rompí! No me di cuenta, así que seguí tomando fotos varios días hasta que me pareció sospechoso que la película fuera “eterna”...

Con Lalo Hernández de la Sociedad Astronómica de la Laguna tomé mi primer foto guiada del cometa Hale Bopp. Alineé el telescopio, busqué una estrella de guía, Lalo puso su cámara, pero olvidó abrir el obturador, así que se tomó al cometa en f/22. Salió apenas el pseudonúcleo, pero nada de cola.

De todos los errores me queda la moraleja de siempre verificar los parámetros de la cámara, planear con cuidado y no “agüitarse” por los errores. Aprender a reírnos de ellos es lo más saludable.

(Pablo en una sesión astronómica )

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Y cuándo haces observación qué es lo que más te gusta observar y por qué?

Como casi siempre voy acompañado por aficionados incipientes, suelo buscar los objetos típicos (M31, M13, M42, M57, M8, etc) Al elaborar el Atlas Lunar Fotográfico, me di cuenta de la riqueza de la Luna y los detalles de su topografía que frecuentemente pasamos por alto. Cuando estoy yo sólo, me gusta analizar escrupulosamente lo que ven mis ojos (me gusta hacer bocetos de la Luna, de los planetas y de objetos de cielo profundo.) Aprovecho también cuando estoy sólo para llevar mi capacidad de detección al límite y navegar en cúmulos de galaxias. Me siento feliz de haber visto galaxias de magnitud 15 con un telescopio de 8”. Mi mapa de búsqueda fue el Uranometría (cuyas galaxias aparecen sin indicador de magnitud) y sin saber qué tipo de galaxia era, trataba de describirlas para comparar después mi apreciación con información verídica. Trato de no leer nada acerca de lo que voy a ver, para no “viciar” lo que mis ojos captarán.

 

 

 

 

 

 

 

¿Cuál es el futuro de la astrofotografía con película frente a la astrofotografía digital?

Los alcances de la astrofotografía digital son asombrosos pero no creo que esté reñida con la fotografía clásica. Es simplemente otra forma de ver las cosas. El advenimiento de la televisión no ha eliminado a las obras de teatro, porque el teatro tiene su propio “sabor”. Creo que debemos a aprender a aprovechar –en la medida de nuestras posibilidades- lo mejor de ambos mundos. Tal vez con el tiempo la película fotográfica se encarecerá, pero no creo que desaparezca del todo. A ver qué pasa.

(Adiós a Orión, por Pablo Lonnie Pacheco)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué características debe tener una persona para entrar en esto de la astrofotografía/astronomía?

Ser paciente, muuuy paciente. Tener sentido del humor. Capacidad de asombro por la naturaleza. Disciplina. Tenacidad, si no sale a la primera, dale otra vez, y otra vez, y otra vez. Disponibilidad para aguantar el frío y el desvelo. (Mientras fotografiaba la Cabeza de caballo en Orión, con un telescopio de 16”, estaba a 12 grados bajo cero) Prudencia (si no lograste dormir, no te aferres a manejar tu camioneta)

 

 

 

 

¿Qué consejo le darías a todo aquel que desea iniciarse en el mundo de la astrofotografía/astronomía?

Que le pierda el miedo a esta actividad. Es muy divertida. Tiene mucho de arte y de ciencia. Que no se quiera comer al mundo de una sola mordida y que no se desespere. Que aprenda a identificar estrellas y constelaciones. Que lea mucho sobre astronomía básica. Que empiece con lo más sencillo y que poco a poco vaya agregando grados de dificultad: 1.- Foto sobre tripié 2.- Foto sobre Telescopio (piggyback) 3.- Fotografía digital con webcam 4.- Fotografía en foco primario hasta el último.

Que experimente cuanto pueda con lentes, telescopios, accesorios y cualquier invento que se le ocurra. No es necesario ser propietario de este equipo. Más de la mitad de mis fotos han sido tomadas con equipo prestado. Que sea amable con quien presta el equipo (Si te prestaron un lente, regala una foto tomada con esa unidad). Que entusiasme a otros. Que se compre un telescopio con montura ecuatorial, con motor si es posible y con controles de movimiento fino.

 

 

 

 

 

 

 

Finalmente, Pablo nos menciona que para él, el que podamos utilizar los resultados fotográficos como una herramienta para despertar en otras personas el interés por la astronomía lo considera una labor muy noble, y que este rollo de la astrofotografía es terapéutico y más provechoso que recostarse en un diván.

 

 

<Pepe Cuéllar><Agosto 2004>

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